Ficha
de lectura N° 4
|
TEMA GENERADOR
|
Enfoque Socio-Crítico.
|
||
|
REFERENTES TEORICOS PRACTICOS:
|
·
Fortalecimiento
del pensamiento crítico en Venezuela desde el reconocimiento de los
movimientos políticos, sociales, culturales.
|
||
|
DATOS DE LA FUENTE
|
|||
|
TEXTOS
|
Inventamos
o Erramos (2004).
|
||
|
PAGINAS
|
100-110
|
Autor
(res):
|
Simón
Rodríguez
|
|
EDITA
|
Monte
Ávila (Caracas).
|
||
Sinopsis:
|
Lo interesante: El autor habla del amor propio. Y no es
casual porque, si se quiere efectuar esa transformación profunda de la
sociedad, hay que contar con los hombres que la constituyen. Y el resorte
fundamental del obrar humano, según el filósofo caraqueño, es el amor propio.
Para
Rodríguez, el hombre es un animal de deseos. Y el amor propio es un deseo
"de ESENCIA" en el hombre. "Es -define el filósofo- el deseo
de ser más que otro, u otro tanto, si es mucho lo que otro vale: i cuando no
halla con quien compararse, desea solamente ser más de lo que es, para no
exponerse a dejar de ser, i quedar en lo que debe ser—entonces no se llama
amor propio, sino amor de sí mismo".
|
|
Lo positivo: En el orden de preferencias, Simón
Rodríguez está más por el amor propio que por el amor de sí mismo, aunque
propiamente todo es uno. El amor de sí mismo expresaría la conservatio sui
que prefería Rousseau, porque es una especie de amor propio sin término de
comparación. En pocas palabras, el amor de sí mismo no es otra cosa que la
tendencia natural (propia de todos los seres) al bienestar, a estar bien,
pero que no opera mucho como resorte de la acción. Rousseau había rechazado
el amour prope porque es amor "que se compara". Justamente para
Rodríguez, es en esta comparación con los demás donde radica el que el amor
propio sea "el motor de todo lo que emprendemos", "causa de
todos los yerros como de todos los aciertos", "juez de todo lo que
hacemos". Entonces, ¿cómo aprovechar lo bueno y dejar lo que alucina del
amor propio? La respuesta a esta pregunta es un grito de las angustias éticas
del filósofo.
|
|
Lo
discutible.
deduciendo
de la disciplina
El DOGMA lo que no es JENERAL no es
PUBLICO
lo que no es PUBLICO no es SOCIAL
Y éste es el gran proyecto del maestro
caraqueño. En otros términos, las costumbres que se necesitan para vivir en
República sólo pueden lograrse mediante una educación popular, de todos y
para todos. Esa educación no puede quedar en manos de cualquiera. Popular
quiere decir general, pública, social. Se entiende, por tanto, que importa al
Gobierno. En el sistema republicano, comenta el filósofo, el Gobierno debe
formar las costumbres del pueblo (de quien es gobierno) a través de una
educación social, que, a su vez, creará una "autoridad pública nó una
autoridad personal (monárquica), que se sostendrá "por la voluntad de
todos". Insiste el filósofo en que las costumbres son "efectos
necesarios de la EDUCACIÓN", porque "educar es CREAR
VOLUNTADES". En otros términos, la autoridad republicana descansa en las
costumbres del pueblo republicano, porque circula por todo el cuerpo social
como la sangre en el animal.
|
Síntesis
critica de la lectura teniendo en cuenta la práctica pedagógica de la gestión
escolar:
Debido
a que en pocas ocasiones ponemos en práctica los sentimientos práctico de
Rodríguez surge una interrogante, ¿aún está vigente? Podemos decir que su
indagación filosófica nunca pasará de moda, como no pasa la de Tales de Mileto
ni la de otros presocráticos que afanosamente buscaron los primeros principios
del ser en general. Preocupado como Platón por los problemas humanos, el
"Sócrates de Caracas" -como lo llamó Bolívar- creyó encontrar su
origen en las necesidades del hombre.
Es
su filosofía eminentemente práctica y muy ligada a su momento histórico. Aquí
residen, básicamente, sus deficiencias, como la platónica. Pero el interés de
solucionar problemas sociales a partir e la búsqueda filosófica es
perfectamente válido. Sólo el tiempo dirá la última palabra. Por ahora, su
proyecto merece, cuando menos, ser estudiado.
Otros textos que se articulan en la lectura.
Sociedades
Americanas en 1828 es la expresión del esfuerzo de Simón Rodríguez para
definir, de otra manera, el concepto de 'civilización'. Porque nos hacemos
mucho daño, critica implacablemente a quienes están viendo la civilización en
otro lado. Al final de la obra, en una página escasa, define el filósofo el
término mostrando que es el resultado de un largo proceso de evolución moral,
es decir, a través de él es posible constatar, o no, si hubo ascenso del
hombre.
La
evolución humana pasa por tres estadios. En un primer momento, la naturaleza le
concede al hombre tres derechos: a la existencia, a ocupar un lugar que posibilite
la existencia y el derecho a defenderlo para defenderla por los medios que el
instinto le dicta. Es éste el estadio individual. Hay, sin embargo, dos
sentimientos humanos originarios que van a diferenciar al hombre de otras
especies animales.
El primero es el sentimiento de compasión. El hombre
comprueba que los otros hombres padecen como él. Sobre este sentimiento se
puede asentar la convivencia posterior. El segundo sentimiento es el de la
predilección por sus semejantes. Este sentimiento, como el de la compasión,
surge del saber humano. El hombre "conoce que, en su compañía (la de los
semejantes), padece ménos i goza más, que estando Solo, o en compañía de otros
animales". No cabe duda, entonces, de que el semejante -como le gusta decir
a Rodríguez- es el objeto más placentero para el hombre, porque no sólo se goza
en él sino que goza con él. Por eso el hombre elige al hombre. De ello se
deduce que no puede destruirse mutuamente para gozar de las comodidades de la
vida, puesto que el mayor goce está "en compañía" del semejante.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario